Anarquismo y sus Aspiraciones (3)

(por Cindy Milstein en su libro del mismo nombre)
Traducción al castellano: @rebeldealegre

Continuación de:
Anarquismo y sus Aspiraciones (1)
Anarquismo y sus Aspiraciones (2)

Aunque ocurre a todo nivel de la sociedad, uno experimenta esto a nivel más personal en proyectos de pequeña escala — desde cooperativas ciclistas a escuelas libres — donde las personas toman decisiones colectivamente cara a cara acerca de asuntos varios y mundanos. No es esto algo que a las personas, en la mayor parte del mundo, se le aliente o enseñe a hacer, principalmente porque en esto están contenidas las semillas de la destrucción de los arreglos sociales verticales actuales. Por ello, en general no somos particularmente buenos ni eficientes en los procesos directamente democráticos. Los mecanismos de toma de decisión en asamblea son ardua labor. Hacen surgir preguntas difíciles, como el asunto de cómo lidiar con el conflicto en modos no punitivos. Pero mediante ellos, las personas se educan a sí mismas en lo que podría ser la base para el auto-gobierno colectivo, para redistribuir el poder a todos. Cuando va bien, tenemos un profundo sentido de los tipos de promesas, o acuerdos, que podemos hacer y mantener unos con otros. Nos damos cuenta de lo que podemos ser, en un modo que cualitativamente se salta al capitalismo, al Estado, y a otras numerosas formas de opresión. A nivel micro y en otros mucho más grandes, el anarquismo forma "la estructura de una nueva sociedad dentro de la caparazón de la antigua," como asevera el preámbulo a la Constitución de la Industrial Workers of the World (IWW). Más crucialmente, auto-determina la estructura de lo nuevo desde espacios de posibilidad dentro de lo antiguo.
    Desde el comienzo, el anarquismo fue una filosofía política abierta, siempre transformándose en teoría y en práctica. Esto, también, puede ser visto como una parte de su definición. El anarquismo debe permanecer dinámico si realmente apunta a destapar nuevas formas de dominación y a reemplazarlas con nuevas formas de libertad, precisamente por la siempre presente tensión entre libertad personal y colectiva. La auto-organización necesita de la participación de todos, lo que requiere estar siempre dispuesto a nuevos asuntos e ideas. Sin embargo cuando a las personas se  les introduce al anarquismo hoy, esa apertura, combinada con una propensión cultural a olvidar el pasado, puede hacerle parecer una invención reciente — sin una tradición elástica, llena de debates, lecciones, y experimentos, sobre los cuales construir. Aún peor, puede parecer como una praxis política de "todo vale" — libertino sin lo libertario — sin consideración por cómo los actos de una persona impactan a otras o a una comunidad. Es crucial comprender el pasado del anarquismo para comprender su significado, pero también sus problemas y falencias además de aquello que querríamos retener y seguir expandiendo. Estudiamos la historia anarquista para evitar repetir errores, pero también para saber que no estamos solos en el que ha sido y probablemente será un "camino a la utopía" rocoso y lleno de desvíos, citando al título del libro de Martin Buber. Claro, generalmente es útil comprender los contextos históricos. El anarquismo, por su parte, se completa y se transforma en gran medida por su vivo compromiso en la lucha social y la experimentación visionaria.