Davide Turcato | Sentimiento y método: la lección de Errico Malatesta

Traducción al castellano: @rebeldealegre
Breve artículo publicado en A — Rivista anarchica año 40 no. 358 (diciembre 2010 — enero 2011)
donde Davide Turcato sintetiza la profundidad de significado en la definición de Anarquía de Malatesta, quien, conmina a la continuidad entre la acción anárquica en esta sociedad y la futura.
 
Los escritos de Errico Malatesta contienen quizás el más rico patrimonio de experiencias e ideas que el movimiento anarquista posee. Llenan más de cinco mil páginas; tal es el tamaño de las obras completas del anarquista, un proyecto de publicación actualmente en camino que, se espera, completará la obra comenzada en 1930 por Luigi Fabbri.

Pero si en estos escritos tuviese que escoger una sola frase símbolo, ésta sería una definición contenida en el librillo La Anarquía de 1891: «La Anarquía, como el socialismo, tiene por punto básico de partida para el ambiente necesario la igualdad de condiciones, por su faro la solidaridad y por método la libertad.» La frase simboliza la buena mezcla de simplicidad de exposición y profundidad de pensamiento que caracteriza a la obra de Malatesta. Parece una definición natural en su referencia a la tríada clásica de los valores de la Revolución Francesa, y sin embargo sintetiza toda la idea del anarquismo, reflexiva y original. En esta concepción de la igualdad de condiciones, a saber, la puesta en común de los medios de producción, el socialismo, no es un punto de llegada, sino el punto de partida de un proceso de evolución social animado por un sentimiento de solidaridad entre las personas, y vuelto explícito mediante la libertad de iniciativa de cada quien.

La definición no propone un modelo estático de una sociedad perfecta, sino que describe una sociedad abierta, socialista, experimental y pluralista. Al caracterizar la anarquía en términos de un sentimiento, la solidaridad, y de un método, la libertad, que pongan ya hoy los anarquistas en práctica, Malatesta postula la continuidad entre la acción anárquica en la sociedad del presente y aquella del futuro. Y ya que aquel sentimiento y aquel método son opciones voluntarias de cada individuo, la suya es una visión gradualista de la anarquía, que más se verá realizada cuantos más  individuos hagan propio ese sentimiento y ese método. No hay idea que pudiese estar más alejada del estereotipo, duro de matar, del anarquismo que anhela una arcadia perfecta y de una filosofía del “todo o nada.” Aún hay mucho que entender sobre lo que el anarquismo es, y nadie lo ha explicado mejor que Malatesta.

Al reconsiderar su tradición en vistas a luchas futuras, como esta maravillosa iniciativa de “A” [«rivista anarchica»] lo hace, los anarquistas han de rescatar desde este inestimable patrimonio, en gran medida inexplorado o incomprendido: las “páginas de lucha cotidiana” de Malatesta.