Ángel Cappelletti: “El Humanisferio” de Joseph Déjacque


Ángel Cappelletti describe en este texto la que ha sido “una utopía olvidada”, una premonición adelantada a su época, “El Humanisferio” de Joseph Déjacque.

Élisée Reclus escribe para la única reimpresión y la primera edición en libro, Bruselas, 1899:
“‘El Humanisferio’ de Déjacque es una de las obras más merecedoras de ser incluidas en nuestra biblioteca. En efecto, Déjacque fue un anarquista de la primera hora, un anarquista antes que surgiera el vocablo (...) En el curso de los años 1858 y 1859 publicó “El Humanisferio”, “utopía anarquista”, en el “Libertaire”, “periódico del movimiento social”, que salía en New York, editado, redactado, administrado y expedido por Déjacque solamente. Se hallan en él numerosos y muy interesantes artículos de propaganda y de principios, así como notables poesías impregnadas de un ideal elevado de justicia y de libertad.”
 Cappelletti sintetiza:
“Un comunista que es ante todo anarquista, como él, no puede recurrir obviamente al Estado ni a cualquier otro género de sanción que no sea inmanente. Para ello necesita (según se verá luego muy claramente en La ayuda mutua de Kropotkin) suponer que, entre las tendencias primarias del hombre hay una poderosa fuerza de atracción hacia sus congéneres, un instinto de expansión del propio yo en el yo de los otros que se encuentra coartado y mutilado dentro de la Sociedad estatal y capitalista. Este es el supuesto básico de toda la utopía de Déjacque. En él se cifra, en definitiva, la posibilidad de su mundo ideal. Él es, por lo mismo, el objeto suficiente de su fe. Una vez admitido, todo lo demás conquista su derecho a entrar en la realidad. En el “humanisferio” el egoísmo de cada uno “sin cesar aguijoneando por el instinto de su progresiva conservación y el sentimiento de la progresiva solidaridad que lo liga a sus semejantes, lo solicita a perpetuas emanaciones de su existencia en la existencia de los otros.”